10. Los Otomanos

A la izquierda, entrada de Mehmed II el 29 de Mayo de 1.453 a Constantinopla, poniendo fin al imperio Bizantino. Mehmed II atraviesa la ciudad a caballo hasta la Basílica de Santa Sofía donde hace celebrar la plegaria del Islam y le pone a la ciudad el nombre de Islam-bol que quiere decir "el Islam abunda" y que terminará por convertirse en Istambul.

Mehmed II

El palacio de Topkapi

El palacio de Topkapi sirvió como centro administrativo y vivienda de los sultanes otomanos desde el año 1478 y durante 400 años. Comenzó su construcción  el Sultán Mehmet II y sus sucesores multiplicaron en el inmenso recinto el número de patios, pabellones y servicios. 

Fue ocupado hasta el año 1853 cuando el sultán Abdul Mecit decidió trasladarse a otro palacio más europeo, el palacio Dolmabahce.

Topkapi fue reabierto en 1924 por el general Mustafá Kemal Ataturk, presidente de Turquía  quien lo convirtió en museo.

En la foto vemos Topkapi hoy en día donde se encuentran el Bósforo, el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara. 

Fue el arquitecto Mimar Sian el encargado de diseñar gran parte del edificio. La zona del harén es un gran laberinto, con más de trescientas habitaciones y con un gran valor arquitectónico. Posteriormente se fueron añadiendo nuevos salones como la biblioteca, baños y comedor. Todos estos salones estaban decorados con los mejores azulejos de Iznik, techos con cúpulas decoradas de pinturas sobre tela y columnas de mármol. 

Mimar Sian (1490-1588) fue el gran arquitecto del imperio Otomano con 360 edificios construidos, entre mezquitas, mansiones, escuelas y baños públicos.

Puerta de la Felicidad donde el sultán recibía a los Altos Dignatarios y a los Embajadores

Cuando Soleimán llegó al poder estaba casado con Mahi Debram Gulbehar, una princesa extranjera de quien tuvo un hijo: Mustafá, y era la favorita. Pero a Hafise, la madre de Soleimán no le gustaba esta mujer y decidió presentarle a la joven Roxelana, de 14 años, a su hijo el Sultán.

Cuando Soleimán la conoció se volvió loco de amor y la llamó “sus ojos de gacela”. Ella explotó al máximo su encanto y su sensibilidad para enamorarlo y así permaneció hasta su muerte.

Soleimán decidió casarse con la cortesana Roxelana y repudió a Mahi Debram Gulbehar.

Roxelana al ser ya su esposa legal y la primera mujer impuso un control total tanto dentro del harén como fuera del mismo.

Soleimán con este matrimonio rompió una de las grandes tradiciones dentro del poder otomano: nunca una concubina se podía convertir en esposa legal del Sultán, lo que levantó asombro en todo el Imperio.

La primera misión de Roxelana era conseguir que su hijo Selim fuera el heredero de Soleimán, a pesar de que ya tenía a Mustafá hijo de Mahi como heredero. Era tradición que los demás hijos del Sultán, a su muerte, fueran estrangulados para que no compitieran con el nuevo Sultán. Lo primero que hizo Roxelana fue ir eliminando poco a poco los apoyos que dentro de la Corte tenía Mustafá. Una vez conseguido esto, acusó a Mustafá de planificar un complot para asesinar a Soleimán quien mandó asesinar a su propio hijo.

Roxelana acumuló una gran influencia política, dirigiendo la política exterior del Imperio. Se destacó también por su apoyo al campo de la cultura, siendo mecenas de numerosos artistas. Hizo muchas obras sociales con donativos a huérfanos de guerra. Realizó obras públicas en Jerusalén y La Meca. Dio fondos para la construcción de mezquitas, hospitales para mujeres y escuelas.

Selim II El Borracho (1566-1574) Sultán de Turquía. Hijo de Solimán y Roxelana. Aficionado a la bebida y al harén, dejó los asuntos del estado al Gran Visir, que acordó nuevos convenios con Francia (1569) y trató de obstaculizar la expansión rusa con un tratado con el zar Iván El Terrible (1570)

El Palacio de Topkapi que tenía 277 cocineros en 1527, bajo el sultanato de Suleiman, 40 años más tarde, al subir su hijo Selim, llegó a tener 629 cocineros que podían atender a cerca de 10.000 invitados. 

La mezquita Azul

Situada frente a la de Santa Sofía, su preciosa decoración carece de figuración antropomorfa, en obediencia a sus preceptos religiosos. Construída entre los años 1606 y 1616 es obra de Mehmet Aga, alumno de Mimar Sinan (1490-1588), el gran arquitecto del Imperio Otomano.

La superficie está  cubierta por un gran tapete rojo, para realizar las plegarias. Como esta dedicada al culto, reina el silencio, las plegarias personales no distraen.  Al igual que Santa Sofia, de grandes proporciones y armonía en la articulación de los diferentes espacios.